¿DÓNDE ESTÁ LA RENTABILIDAD DE MI LOTE DE GALLINAS?
13 de agosto de 2025

A menudo se oye “en la calle” que todas las gallinas son iguales, que todas ponen huevos… Evidentemente todas las estirpes que hoy están en el mercado son excelentes ponedoras, con importantes empresas detrás que cada año invierten un montón de dinero en hacer gallinas más competitivas y eficientes.
Sin embargo, hay distintas características que afectan a la rentabilidad de un lote de ponedoras, que pueden hacer que el beneficio final para el avicultor varíe de forma notable.
En este artículo queremos hacer una pequeña revisión de aquellos parámetros productivos que más afectan a la rentabilidad de un lote de gallinas ponedoras, y lo vamos a hacer centrándonos en los siguientes caracteres:
- Número de huevos por ave alojada y % Huevos de categoría B
- Consumo de pienso y Conversión pienso/ docena huevo
Entendemos que otro parámetro importante como es la mortalidad acumulada, ya se contemplan dentro de estos números pues sin duda afecta al número de
huevos por ave alojada.
Faltaría por evaluar el impacto del tamaño de huevo que preferimos dejarlo aparte debido a los distintos objetivos que tiene cada avicultor en función de su mercado, y la influencia del color de la cáscara, pero al ser el impacto económico de este parámetro en una docena de huevos difícil de medir, tampoco lo abordaremos.

NÚMERO DE HUEVOS POR AVE ALOJADA Y % DE CATEGORÍA B
Es evidente que a mayor número de huevos por ave alojada más rentable será el lote, pero no es menos evidente, que de ese total de huevos producidos cuantos más se puedan vender como categoría A más rentabilidad se obtendrá, dado que el diferencial de precio entre huevos de categoría A (“huevos vendibles”) y B (sucios y rotos) es la mayor parte de las veces considerable.
Hay factores de manejo y de patología que pueden afectar de forma importante al número de huevos de categoría B, pero fundamentalmente es la calidad de cáscara la que inclinará la balanza en un sentido u otro.
Para poder ilustrar con números esto de los que estamos hablando, vamos a tomar como ejemplo un lote de 50.000 gallinas ponedoras y los siguientes precios de huevo:
- Docena de categoría L (huevos vendibles de Categoría A): 1€/ Docena. Precio por unidad de huevo 0,083€/ huevo
- Kilogramo de huevo para industria (Categoría B): 0,9€/Kilo. Precio por unidad de huevo (15 huevos/kg) 0,06€/huevo

De acuerdo con estos precios podemos ver que hay un diferencial de 0,02€ entre un huevo que puede ser envasado como categoría A y uno que debe ser destinado a industria al ser de categoría B.
El lote de 50.000 gallinas del que hablábamos antes, si no sucede nada raro, debería poner unos 329 huevos por ave alojada a las 75 semanas de vida. Lo que hace un total de 16.464.000 huevos.
Un 0,5% de ese total de huevos son 82.320 huevos, si a estos huevos le aplicamos el diferencial de precio que hay entre los “huevos vendibles” y los de categoría B (0,02€/ huevo), vemos que por cada 0,5% más de huevos de categoría B, el lote dejará de ingresar 1.646,4€.
Si aplicamos esto a dos lotes de 50.000 ponedoras que ponen el mismo número de huevos por ave alojada, uno con un 5% y 7% de huevos de categoría B respectivamente, vemos que este último es 6.585,6€ menos rentable que el otro.
Cómo hemos visto, no sólo es importante el número total de huevos por ave alojada, si no también el % de ellos que son “vendibles”, y para eso es fundamental una buena calidad de cáscara, ya que como hemos visto, la diferencia de rentabilidad puede ser importante.

CONSUMO DE PIENSO Y CONVERSIÓN PIENSO/ DOCENA HUEVO
Por otro lado, y más aún en el entorno actual de costes de materias primas, hay que analizar el impacto económico que supone la diferencia en conversión entre diferentes líneas genéticas.
Pongamos el ejemplo de una estirpe que, con los mismos resultados productivos que otra, presenta una diferencia en consumo de 2g más por ave y día (y por tanto en conversión). Considerando un periodo productivo de 55 semanas (desde las 19 a las 75 semanas de vida), ese mismo lote consumiría 0,77 kg más de alimento durante la fase de producción. Con un precio medio de pienso de 300€/tn, y para el lote de 50.000 aves, esto supondría un gasto de 11.550€ a mayores en comparación con la línea genética con una mejor conversión. Por lo que podemos concluir que cada gramo de consumo de más supone un gasto en pienso de 5.880€ (0,117€/pollita).
Del análisis anterior se puede concluir que la rentabilidad de una línea genética en un primer momento debe basarse en la conversión alimenticia si bien, los parámetros productivos en forma de huevos comercializables y el coste del pienso influirán notablemente en el resultado final.

Para concluir, es importante hacer una reflexión sobre el impacto que supone el coste del ave. Sigamos con el ejemplo anterior y pongamos ahora que la genética con mejor conversión y menor número de huevos de categoría B, presenta un mayor coste de compra de la pollita de 1 día de 0,03€, lo que supondría para un lote de 50.000 aves, un incremento de la inversión inicial de 1.500€.
En la siguiente tabla se muestra un ejemplo aplicando todo lo desarrollado en el artículo y como se puede ver, aún invirtiendo 1.500€ más, con el lote A se consiguen unos mayores ingresos de 17.542€.
